lunes, 23 de enero de 2012

Respuesta al artículo de Alejandro Grimson.

¿Argumentos para la igualdad o hegemonía ideológica?





Como estudiantes de las carreras de Sociología y Antropología del IDAES[1] creemos necesario realizar algunos comentarios sobre el artículo “Argumentos para la igualdad”, no sólo por la relevancia que la reflexión sobre lo social y el pensamiento crítico tiene para carreras como las nuestras, sino también, porque quienes firman dicho documento son muchos docentes de nuestras carreras[2] y el decano, Dr. Alejandro Grimson. De hecho, de acuerdo a una entrevista publicada en INFOnews[3] de la profesora Paula Abal Medina, las líneas generales de Argumentos se elaboraron en los pasillos del IDAES.


Los firmantes del artículo se presentan por fuera de la polarización kirchnerismo-antikirchnerismo y dicen querer promover un debate con matices y un pensamiento crítico. Sin embargo, es difícil encontrar tanto en el documento que escribieron como en la mayoría de las materias que dictan esta amplitud que profesan.


Desde ese planteo de falsa externalidad nos presentan la actualidad argentina como un proceso donde el gobierno tuvo un conjunto de políticas acertadas, como la asignación universal o la ampliación de las jubilaciones, y otras cuestionables, como la ley antiterrorista, el apoyo a las mineras o el rebrote de la represión en general. Todas estas tomadas como problemáticas aisladas, como si la necesidad de mayor represión y la profundización de un modelo sojero y extractivo no tuvieran relación cuando, por tomar sólo un ejemplo, la represión a los Qom se vincula con la propiedad de la tierra. Además invisibilizan muchas problemáticas sociales, como las vejaciones a las que son sometidos nuestros compañeros estudiantes en contexto de encierro en la unidad penitenciaria Nº 48 donde cursan la carrera de Sociología dictada por el IDAES UNSAM y quitan la responsabilidad al gobierno sobre aquellas políticas con las que no acuerdan con el argumento del poder de las corporaciones y los sectores económicos.


Como se ve claramente esta postura lejos de estar por fuera de los presupuestos que tanto cuestionan enmarca su relato en una justificación al gobierno, el cual según el mismo es autor absoluto de todos sus “logros” y, en cambio, es victima impotente de sus faltas y fallas. Esto se explicita cuando al final del artículo exponen como única disyuntiva posible la que se da entre el neodesarrollismo y el “igualitarismo”; donde el primero es una vuelta a los noventa y el segundo, al que argumentos claramente apoya, es el modelo kirchnerista; y como si fuera poco, luego aclaran que no existe nada real a la izquierda del mismo aunque gran parte de los intelectuales (y podemos agregar,aunque ni los nombran, otros movimientos, agrupaciones y partidos políticos) no lo quieran aceptar.


Con estas afirmaciones descalifican toda postura que critique al gobierno demonizándola, para ellos los análisis que desde otras perspectivas políticas y teóricas no consideran al kirchnerismo un gobierno nacional y popular partieron de prejuicios y presupuestos, no aceptan que se concluya en esto después de un estudio serio de los hechos y los datos.


Esta presentación sin opciones de la verdad y la realidad, esta autoproclamación del pensamiento crítico y esta defensa al gobierno y sus políticas sin criticas, ya que sólo enumeran algunas “fallas” o errores pero siempre como solucionables dentro del “modelo”, no nos sorprende a los estudiantes del IDAES ya que es lo mismo que hacen en nuestras carreras.


El Dr. Grimson, en tanto decano de dicha institución, y los docentes firmantes del artículo, promueven en todas las materias de las carreras de grado que dependen de su instituto una sola línea teórica y política. No hay posibilidad de elección de cátedra, incluso ahora que con la apertura de ambos turnos esto debería ser posible, ni ninguna materia enfocada desde una perspectiva teórica diferente a la institucional. Todo esto lejos de contribuir al debate encapsula el mismo en un conjunto limitado de opciones consistentes con su línea teórica e ideológica


Esto es coincidente con la forma en que se plantea el conocimiento y el tipo de profesionales que pretende formar la Universidad, limitando el pensamiento y transformando el saber en la repetición de una doctrina irreflexiva.


Imponen una visión única que fragmenta y relativiza la realidad, reproducen sistemáticamente en todas las cátedras el mismo “relato” y ocultan que existen otras formas de concebir y analizar lo social. Esta forma de ensenar en las carreras de una universidad pública definitivamente no es promover el pensamiento crítico en ninguna de sus múltiples concepciones.


El problema es que si desarrollan un saber que incluya teorías sociales que entiendan la sociedad como un sistema histórico e integral, que vean a los procesos sociales, políticos, económicos y culturales como interrelacionados, que analicen las estructuras sociales y los intereses de clase como irreconciliables, esto puede generar que el pensamiento se expanda mas allá de los límites de este gobierno abriéndose la posibilidad a opciones por fuera del capitalismo.


Analizar la realidad desde un marco teórico diferente al oficial no significa partir de presupuestos que impidan distinguir las implicancias de las acciones del gobierno, realizar una crítica profunda al mismo no es partir de la idea de que sus acciones no son favorables a las clases populares, es la posibilidad o no de concluir en estas reflexiones.
De esta manera buscan consolidar su pensamiento y apoyar este gobierno formando profesionales limitados por la falta de conocimientos teóricos al ningunear cualquier perspectiva que los cuestione, impidiendo de esta manera el debate crítico, la pluralidad de ideas y la igualdad que dicen fomentar.


En este ciclo que está por comenzar es necesario que los estudiantes no permanezcamos ajenos a estos debates, que a primera vista parecieran no involucrarnos, pero que sin embargo son centrales tanto por su relación con el contenido de nuestra formación académica como por el tipo de profesionales que pretenden formar. Por eso nosotros consideramos que hay que discutir si queremos un saber que sea patrimonio del oficialismo de turno o queremos ser parte de la construcción de un conocimiento social crítico, reflexivo y transformador.





E.S.A. ( Estudiantes de Sociología y Antropología ) UNSAM


http://socializateunsam.blogspot.com/













[1] El IDAES, Instituto de Altos Estudios en Ciencias Sociales, es una unidad académica de la Universidad de San Martín, que dicta carreras de grados, de posgrado y desarrolla investigación social.




[2] Entre los profesores de materias obligatorias que firman el documento Argumentos podemos mencionar a: Paula Abal Medina, Rita Segato, Gerardo Aboy Carlés, Karina Bidaseca, María G. Rodríguez, Alexandre Roig, Sebastián Pereyra, Gabriel Noel, Ariel Wilkis y Alejandro Grimson.


"Argumentos para una mayor igualdad" Por Alejandro Grimson.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-185201-2012-01-11.html

lunes, 9 de enero de 2012

De mitos, leyes e independencias.

De mitos, leyes e independencias.

Desde hace décadas se escucha en la política popular la mitológica frase de que el año 2000 nos encontrara “unidos o dominados”, frase que parece revalidarse o reconstruirse ante cada nueva situación de aparente lucha con el poder imperial.
Ese poder que ante la imperiosa resolución de conflictos internos siempre está, y es necesario que así sea, afuera, en el exterior, en la lejanía; porque de esta manera en la supuesta lucha contra este se busca hegemonizar esa identificación necesaria con lo nuestro, con el nosotros, con lo que somos, con un cuerpo único de pensamientos y sentimientos identificable con nuestra realidad propia e intrínsecamente independiente.
Ese poder que tiene un espacio, pareciera propio y solo territorial, un lugar delimitado por una zona geográfica y representado por un Estado extranjero, devenido en actor a veces malo y otras tantas bueno, según el contexto y las necesidades de quienes revalidan o contraponen sus políticas depende las conveniencias temporales.
Y es propio de estos momentos donde el gobierno trata de volver a revalidar esta mitológica frase de la independencia, caballito de batalla que se viene utilizando para recomponer la imagen de un Estado nacional que hoy sí parece funcionar como independiente y autónomo en sus decisiones  políticas, económicas, educativas, etc.
Sin embargo, este discurso que hegemoniza en distintos ámbitos no se contrasta con la realidad; un ejemplo pertinente a nuestro ámbito, el de la educación universitaria, es el rol de la CONEAU, organismo que revalida, aprueba y decide sobre las carreras universitarias,  en apariencia representaría al Estado, pero fue creado por imposición del banco mundial y representa sus visiones e intereses, su permanecía significa que  es ante él donde la educación pública se debe acreditar.
Otro ejemplo de los límites de la “autonomía” e “independencia” del Estado nacional es la denominada Ley Antiterrorista aprobada en los últimos días del 2011 por ambas cámaras de  un congreso mayoritariamente oficialista. El eje principal de esta ley es establecer la ilegalidad de cualquier persona u organización que realice, apoye o financie acciones que aterroricen o vayan en contra del Estado, empresas privadas o el bien público, un cuerpo legal extremadamente amplio para la interpretación donde cualquier  acción de protesta puede ser tomada como un acto antiterrorista.
Esta ley promovida por el poder ejecutivo no fue una idea original del mismo, ni una respuesta a una coyuntura nacional, sino que fue impuesto por el GAFI, Grupo de acción financiera internacional, un organismo del poder imperial; sin embargo paradójicamente se sigue resaltando desde el discurso gubernamental la supuesta independencia política.
Entonces ante la reflexibilidad impuesta por la circunstancia no cabe más que preguntarse cuál es el verdadero significado de la llamada independencia nacional, cuál es el valor de la institución Estado cuando éste legisla bajo imposiciones ajenas al límite territorial, dónde se encuentra la concentración de poder institucional cuándo múltiples factores de poder exógenos atraviesan de forma determinante decisiones de Estado. Cómo el Estado construye independencia cuando la misma palabra es trasvestida de significación.
La enorme capacidad de articular un doble discurso con una lingüística acorde a la mitología, apelando al sentimiento nacional como herramienta para la hegemonía tanto política como cultural pareciera la formula más precisa para simbolizar una cosa y legislar otra.
Lo que me parece sin dudas es que desde 1810 a la actualidad la palabra INDEPENDENCIA ha sufrido distintas interpretaciones etimológicas, desde los principios jacobinos de  Moreno, Castelli y Monteagudo, que promulgaban la independencia política y económica del imperio español, pasando por Roca y la generación del ´80 para quienes  la independencia era la eliminación de los indios para fomentar el desarrollo económico  a través de la conquista, hasta la actualidad donde la independencia es una palabra utilizada para revalorizar un proyecto en apariencia Nacional pero que es en esencia el de un poder económico de intereses trasnacionalizados.

 Guillermo Castelli.

La educación crea personas.